Ha llegado el momento de que reiniciemos nuestras mentes y nuestros corazones. Ha llegado el momento de que nos preguntemos "´¿qué estamos haciendo?"... "¿era esto lo que queríamos?"...
¿Dónde se han quedado los grandes ideales? Sencillamente, no existen. Los hemos cambiado por la acomodación, la mentira, el dinero, la corrupción, la incomprensión, el bien general que pasa por la renuncia a la individualidad con la que nacemos. El individualista es tachado de loco o egoísta. El que comprende, de tonto. El que dice la verdad, de ingenuo. El que no es corrupto, de idiota. El que no busca el dinero por encima de todas las cosas... de fracasado.
¿Es esto, realmente, lo que queríamos?
Es hora de plantarse y decir basta. Pongamos a los verdaderos idiotas en su sitio y no permitamos que sean los que gobiernen nuestras vidas. Y reiniciemos nuestro camino por la vida. Pero esta vez, con la mente clara y el corazón abierto.
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