Todo aquello que roce de lejos, con ligereza de seda, con suavidad de pluma, con delicadeza de pintura japonesa, con levedad de murmullo de amor, la libertad, es lo bastante infame para no merecer ser pensado, siquiera un mínimo instante, por cualquier mente humana que conserve un minúsculo rastro de dignidad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario